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Exvoto del Museo Ibérico de Castellar

Sacerdotisa o Dama de Castellar del Museo
Provincial de Barcelona

Dama oferente de Castellar:Museo Arqueológico de
Madrid

Orante del Museo de la Beneficencia de Valencia |
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El número elevado de bronces
ibéricos esta en relación con la riqueza de metales próximos al Santuario de los Altos
del Sotillo en Castellar (Cástulo y Collado de Los Jardines), pero tal vez el gusto
particular de los ibéros por las ofrendas de estos objetos metálicos deriva de la
cercanía y abundancia de los yacimientos. Son exvotos la mayoria, de tamaño reducido, de
8 a 11 cm., los mas elaborado generalmente los de mayor tamaño, están fundidos mediante
procedimiento de fusión a la cera perdida, trabajados al pie del Santuario de los Altos
del Sotillo; como prueba esta el hallazgo, in situ de herramientas y hornos de trabajo
entre las explanadas del Santuario y la carretera Castellar-Sorihuela.
Los detalles anatómicos o los
que sugieren el vestido se ejecutan a menudo mediante cincélete o buril despues de que la
figura se ha enfriado. Las piezas más pequeñas son generalmente de trazo esquematizado,
forjadas en una varilla de bronce moldeada y rectificada con lima; los detalles a menudo
muy finos, están marcados a buril. En otros casos se trata de formas recortadas en una
lámina de bronce y grabadas seguidamente por el mismo procedimiento.
Los análisis efectuados a los
metales ponen de manifiesto una aleación ternaria de cobre, estaño y plomo, pudiendo
alcanzar este último hasta un 20% de la composición. La presencia de plomo facilita en
principio la fusión y el trabajo de retoque. Afecta a menudo al color de la patina,
generalmente de color verde oliva, que depende del medio ambiente.
A partir de la mitad del siglo IV
a.C. los bronces reciben la influencia del arte griego, especialmente el de Jonia.
Mediante comparaciones estilísticas se puede distinguir una fase arcaica hasta mediados
del siglo V a.C. en la que se constituyen tipos mas o menos marcados por las influencias
exteriores, como hombres tonsurados o portadores de diademas, vestidos con un traje o
manto provistos de volantes (¿sacerdotes o magistrados?); hombres con largas túnicas de
alto rango; guerreros a pie con túnica corta; hombres desnudos muy próximos a los
modelos griegos....
La tipología femenina es menos
rica en esta época, damas mitradas y cubiertas de velos, damas con trajes provistos de
cola, sacerdotisas que corresponden por su vestimenta y plástica a los sacerdotes antes
mencionados.
En los siglos III y IV, época
media ibérica (ibérico pleno) los tipos estilísticos evolucionan y se multiplican.
Algunos son nuevos, como guerreros desnudos; estatuas estilizada de tipos comunes;
desnudos de tipo mixto, es decir masculino y femenino, en los que la morfología general
es común al hombre y a la mujer, que se diferencian por los órganos genitales o porque
van armados. En esta época se generalizan las estatuillas esquemáticas, generalmente
forjadas o recortadas, y las partes del cuerpo, brazos, piernas, ojos, senos y, mas
raramente falos: Los hallazgos datados de Castellar se inscriben en esta evolución. En la
época tardía, la toréutica o arte del detalle, prosigue su impulso en cuanto a
evolución de los tipos antiguos y esquematización. La influencia del arte griego se
traduce en las posturas, mas libres, menos frontales, intentando voluminizar los vestidos
y con expresión de los sentimientos. La actividad continua hasta la época imperial
romana, que entra en Los Altos del Sotillo en una fase de declive.
Gracias a los bronces en general
y en particular a los de Castellar, identificamos la vestimenta ibérica de ambos sexos,
aún mejor que por las tallas de piedra, y algo menos los tipos sociales del mundo
ibérico, al no disponer de textos o inscripciones. La religión tambien se nos da a
conocer por los bronces, en los gestos de las plegarias y de las clases de ofrendas bien
expresadas, que compiten según sea la divinidad (cuyos nombres aún desconocemos) así
los ofrecimientos de las partes del cuerpo en materia de curación; el sexo o el vientre
para implorar la fecundidad; la ofrenda de la mano, los elementos con forma de corazón y
las representación de figuras desnudas en el rito de la protección.
BIBLIOGRAFÍA:
Nicolini, G. 1968: "Gestes et actitudes cultueis
des figurines de bronze ibériques" Casa de Velázquez.
1969: "Les bronzes figurés des santuaires ibériques". París
1973: "Les Ibéres, art et civilisation". París.
1976-1978: "Quelque aspects du probléme des origines de la
toreutique ibérique" Ampurias.
1977: "Bronces ibéricos". Barcelona.
Nicolini,G.; Ruiz,A y Zafra, N. 1978: "Informe sobre la campaña de
excavaciones arqueológicas de 1987 en "Los Altos del Sotillo", Castellar
(Jaén)". Anuario Arqueológico de Andalucía, II.
Nicolini, G. y Parisot, J. 1995: "Les bronzes de Castellar,
analyses et recherches en filiation". Poitiers.
Ruiz, A. 1987: "El poblamiento ibérico en el alto
Guadalquivir" en "Iberos"
Actualidades de Noviembre-
nº 11.
Actualidades de Septiembre-
nº 10.
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