Las figuras de bronce del Santuario de Castellar

(*) por Gérard Nicolini

  Reseña biográfica leída en la entrega de nombramiento de Hijo adoptivo, Castellar 5 de mayo de 2001, por el Dr. Arturo Ruíz Rodríguez, Catedrático de la Universidad de Jaén, perteneciente al "Centro Andaluz de Arqueología Ibérica" y a la "Asociación Amigos de los Ibéros" :

Gérard Nicolini, Hijo adoptivo de Castellar, acordado por unanimidad en Sesión Plenaria del Ayuntamiento, el 30 de marzo de 2001, es actualmente catedrático jubilado de la Universidad de Poitiers y la persona que más sabe de la Cultura Ibérica en Francia, autor de uno de los mejores libros sobre ella, especialmente en el campo de los exvotos y de los santuarios, particularmente en los exvotos de Castellar. Es en definitiva un gran hispanista y un enamorado de Jaén y de Castellar. Llega a España en los años 60 gracias a la colaboración de la Casa de Velázquez, sociedad hispano francesa. En 1964 Gérard Nicolini hace en las excavaciones de Castellar un nuevo planteamiento trabajando la estratigrafía no solo de la Cueva de la Lobera, sino del conjunto de Los Altos del Sotillo. Vuelve en 1981, después de una etapa académica, coincidiendo con Arturo Ruiz, comisario delegado por las instituciones del estado y con otros arqueólogos, como Narciso Zafra, Carmen Risquez, Concha Choclan etc.  que integran un equipo hispano-francés hasta 1985 (segunda campaña), a la que hay que sumar la campaña de 1987-1989, que nos hace a todos mejores”. 

<>   Bibliografía  <>  Reseña biográfica  <>


 

De nuestra redacción 29 de noviembre de 2003

                         

 

 

 

  Dama de Castellar: Exvoto del Museo Ibérico de Castellar

Exvoto del Museo Arqueológico de Castellar

  

 

 

 

Sacerdotisa o Dama de Castellar del Museo Provincial de Barcelona

Sacerdotisa o Dama de Castellar del Museo Provincial de Barcelona

 

 

  

 

                             

Dama oferente de Castellar:Museo Arqueológico de Madrid

Dama oferente de Castellar: Museo Arqueológico de Madrid

 

  Orante del Museo de la Beneficencia de Valencia

Orante del Museo de la Beneficencia de Valencia

 

 

 El número elevado de bronces ibéricos está en relación con la riqueza de metales próximos al Santuario de los Altos del Sotillo en Castellar (Cástulo y Collado de Los Jardines), pero tal vez el gusto particular de los ibéros por las ofrendas de estos objetos metálicos deriva de la cercanía y abundancia de los yacimientos. Son exvotos la mayoría, de tamaño reducido, de 8 a 11 cm., los más elaborados generalmente los de mayor tamaño, están fundidos mediante procedimiento de fusión a la cera perdida, trabajados al pie del Santuario de los Altos del Sotillo; como prueba está el hallazgo, in situ de herramientas y hornos de trabajo entre las explanadas del Santuario y la carretera Castellar-Sorihuela.

   Los detalles anatómicos o los que sugieren el vestido se ejecutan a menudo mediante cincelete o buril despues de que la figura se ha enfriado. Las piezas más pequeñas son generalmente de trazo esquematizado, forjadas en una varilla de bronce moldeada y rectificada con lima; los detalles a menudo muy finos, están marcados a buril. En otros casos se trata de formas recortadas en una lámina de bronce y grabadas seguidamente por el mismo procedimiento.

   Los análisis efectuados a los metales ponen de manifiesto una aleación ternaria de cobre, estaño y plomo, pudiendo alcanzar este último hasta un 20% de la composición. La presencia de plomo facilita en principio la fusión y el trabajo de retoque. Afecta a menudo al color de la pátina, generalmente de color verde oliva, que depende del medio ambiente.

   A partir de la mitad del siglo IV a.C. los bronces reciben la influencia del arte griego, especialmente el de Jonia. Mediante comparaciones estilísticas se puede distinguir una fase arcaica hasta mediados del siglo V a.C. en la que se constituyen tipos más o menos marcados por las influencias exteriores, como hombres tonsurados o portadores de diademas, vestidos con un traje o manto provistos de volantes (¿sacerdotes o magistrados?); hombres con largas túnicas de alto rango; guerreros a pie con túnica corta; hombres desnudos muy próximos a los modelos griegos....   

La tipología femenina es menos rica en esta época, damas mitradas y cubiertas de velos, damas con trajes provistos de cola, sacerdotisas que corresponden por su vestimenta y plástica a los sacerdotes antes mencionados.  

En los siglos III y IV, época media ibérica (ibérico pleno) los tipos estilísticos evolucionan y se multiplican. Algunos son nuevos, como guerreros desnudos; estatuas estilizadas de tipos comunes; desnudos de tipo mixto, es decir masculino y femenino, en los que la morfología general es común al hombre y a la mujer, que se diferencian por los órganos genitales o porque van armados. En esta época se generalizan las estatuillas esquemáticas, generalmente forjadas o recortadas, y las partes del cuerpo, brazos, piernas, ojos, senos y, más raramente falos: Los hallazgos datados de Castellar se inscriben en esta evolución. En la época tardía, la toréutica o arte del detalle, prosigue su impulso en cuanto a evolución de los tipos antiguos y esquematización. La influencia del arte griego se traduce en las posturas, mas libres, menos frontales, intentando voluminizar los vestidos y con expresión de los sentimientos. La actividad continúa hasta la época imperial romana, que entra en Los Altos del Sotillo en una fase de declive.

   Gracias a los bronces en general y en particular a los de Castellar, identificamos la vestimenta ibérica de ambos sexos, aún mejor que por las tallas de piedra, y algo menos los tipos sociales del mundo ibérico, al no disponer de textos o inscripciones. La religión también se nos da a conocer por los bronces, en los gestos de las plegarias y de las clases de ofrendas bien expresadas, que compiten según sea la divinidad (cuyos nombres aún desconocemos) así los ofrecimientos de las partes del cuerpo en materia de curación; el sexo o el vientre para implorar la fecundidad; la ofrenda de la mano, los elementos con forma de corazón y las representación de figuras desnudas en el rito de la protección.

 


 

BIBLIOGRAFÍA:

 

Nicolini, G. 1968: "Gestes et actitudes cultueis des figurines de bronze ibériques" Casa de Velázquez.

1969: "Les bronzes figurés des santuaires ibériques". París

1973: "Les Ibéres, art et civilisation". París.

1976-1978: "Quelque aspects du probléme des origines de la toreutique ibérique" Ampurias.

1977: "Bronces ibéricos". Barcelona.

Nicolini, G.; Ruiz, A y Zafra, N. 1978: "Informe sobre la campaña de excavaciones arqueológicas de 1987 en "Los Altos del Sotillo", Castellar (Jaén)". Anuario Arqueológico de Andalucía, II.

Nicolini, G. y Parisot, J. 1995: "Les bronzes de Castellar, analyses et recherches en filiation". Poitiers.

Ruiz, A. 1987: "El poblamiento ibérico en el alto Guadalquivir" en "Iberos"

 


(*) Gerard Nicolini, Hijo adoptivo de Castellar, acordado por unanimidad en Sesión Plenaria del Ayuntamiento, el 30 de marzo de 2001, es actualmente catedrático jubilado de la Universidad de Poitiers y la persona que más sabe de la Cultura Ibérica en Francia, autor de uno de los mejores libros sobre ella, especialmente en el campo de los exvotos y de los santuarios, particularmente en los exvotos de Castellar. Es en definitiva un gran hispanista y un enamorado de Jaén y de Castellar. Llega a España en los años 60 gracias a la colaboración de la Casa de Velázquez, sociedad hispano francesa. En 1964 Gerard Nicolini hace en las excavaciones de Castellar un nuevo planteamiento trabajando la estratigrafía no solo de la Cueva de la Lobera, sino del conjunto de Los Altos del Sotillo. Vuelve en 1981, después de una etapa académica, coincidiendo con Arturo Ruiz, comisario delegado por las instituciones del estado  y con otros arqueólogos, como Narciso Zafra, Carmen Risquez, Concha Choclan etc.  que integran un equipo hispano-francés hasta 1985 (segunda campaña), a la que hay que sumar la campaña de 1987-1989, que nos hace a todos mejores

De la presentación previa a la entrega de nombramiento de Hijo adoptivo, Castellar 5 de mayo de 2001. Dr. Arturo Ruíz Rodríguez < arruiz@ujaen.es > Catedrático de la Universidad de Jaén; perteneciente al "Centro Andaluz de Arqueología Ibérica" y a la "Asociación Amigos de los Ibéros".

 

(*) Publicado en el web de la Asociación  Amigos de los Iberos http://usuarios.lycos.es/iberos y reproducido con su autorización.


                      

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