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Los
tecnicos becados por nuestra diputación, que han visitado el
santuario de "Los Altos del Sotillo" , procedían de muy
diferentes disciplinas: arquitectos, arqueólogos, topógrafos,
ingenieros...
El equipo estuvo dirigido por don Antonio Rodríguez , arquitecto
de la Diputación, que antes de descender (esto es importante) de
Los Altos del Sotillo, se mostraba entusiasmado con la
posibilidades de incorporarlo con total éxito al "Viaje
al tiempo de los Iberos" : Proximidad al pueblo (
1,5 km. ) y a la carretera Linares-Orcera ( cien metros
); amplio aparcamiento para autos y autobuses, con área de
restauración al otro lado de la carretera, "suave"
ascenso etc.
¿Conocía don Antonio "la maldición ibera", que corre
en el pueblo de boca en boca? ¿Conocía a alguna de
las personas que han "gozado" de la
maldición? Por ejemplo a doña Pilar Palazón Palazón,
Presidenta de Los Amigos de los Iberos, que en su visita al
Santuario, el sábado 6 de marzo de 1999, sufrió una caída que
le provoco la fractura del troquiter, teniendo que estar
escayolada hasta el mes siguiente.
De todas la preguntas anteriores, lo sentimos, pero
desconocemos las contestaciones que nos hubiera dado
don Antonio. Lo que si es cierto es que cuando el equipo llegó a
un conocido restaurante de la localidad, "echaba pestes"
de Los Altos del Sotillo,
y no pensaban regresar ante las condiciones en que habían
efectuado su descenso.
¿Que había ocurrido entre el inicio de la visita y el
regreso? El sagaz lector seguramente habrá adivinado que
uno de los técnicos se despeñó, sufriendo en sus huesos
"la maldición ibera", que dice que mientras no acabe el
saqueo, mientras dure la violación del lugar sagrado, que es el
Santuario Ibero, las desgracias alcanzarán a sus visitantes. Como
es lógico, desconocemos, porque no les interesa hacer publicidad
de la maldición, a los "piteros" y a sus amigos que la
sufren en sus carnes y de que clase de males, enfermedades y
roturas, son los que alcanzan a los saqueadores de exvotos.
No duden que cuando conozcamos algún caso más, aquí lo
desvelaremos; pero si ustedes conocen a alguno de los
expoliadores afectados por la maldición, en justa reprocidad, les
pedimos que nos lo comuniquen enviando un emilio,
a un servidor, Álvaro Cifuentes Martín en alcimar@jazzfiesta.com
Muchas gracias.
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