Llegada de la grúa a la torre de la Parroquia de La Encarnación |
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Miércoles 8 de Septiembre |
por Antonio Robledo Morales (texto y fotos) |
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Medio Castellar se congregó durante la mañana de dicho miércoles, en la plaza de la parroquia, para ver la llegada de la gran grúa (3 T) que seria la encargada de izar a lo alto del campanario la nueva estructura de 5 toneladas.
Primero fue bajar el antiguo armazón de madera, tarea fácil. ¡Que ligera y liviana parecía si la comparamos con la nueva que esperaba en el suelo de la plaza!
Pero entre bajada y subida tuvimos que esperar a que el herrero cortara del viejo armazón la cruz que junto a la veleta coronaba la torre para, despues, soldarla en la estructura metálica.
¿Qué paso entonces? No lo sabemos pero la cruz ya no estaba orientada como antes...
Antes estaba de este a oeste es decir colocada como la cruz del crucero, ahora mira de norte a sur, de modo que desde el parque de Tierno Galvan y desde las calles bajas y el parque de Cachaza se ve de maravilla.
Ahora viniendo de la vega o bajando por las escaleras de la calle Juan de Dios González parece que no hay cruz.
El arreglo es fácil: Súbase el herrero a lo alto de la torre y cizalla en mano corte la cruz, gírela 90 grados y soldandola en su vieja posición se abra acabado este culebrón.
Este final nos recuerda la fábula del ratón y el gato: ¿Quién pondrá el cascabel al gato?
Fácil es decirlo, lo difícil esta en hacerlo, sobre todo si el herrero tiene un poco de vértigo.
Si acaba bien la historia prometemos contarlo y fotografiarlo.
F I N
Detalle en que se aprecia la cruz mal orientada: Este-Oeste |
Bajada del armazón de madera
Llegando al suelo de la plaza de la Parroquia: Atención a la posición de la cruz y a la veleta
Descenso desde la calle Campanas
Soltándola, con la asistencia de dos valientes trabajadores |
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Ya colocada, vista desde la torre del homenaje del Museo Ibérico